Convencimiento de sobremesa
Según la Mayte, la hija de mi tío Perico, que por una regla sencilla de tres es mi prima y que, de bohemia, nos ha salido gilipollas, más desde que ha cumplido 20 años y tiene un novio antisistema convencido que toca la guitarra, pues según ella, su madurez de mujer adelantada y con un total convencimiento de sobremesa, hay cosas que (jo) de segunda mano son mejores y más reconfortantes. Objetos que, siendo de segunda mano, sabemos valorar más.
Mi abuela, de cuerpo presente, no ha cambiado el gesto de tensión matinal. La cara de “no sé si he apagado el gas” que puso cuando cumplió 80 años la mantiene por gusto y por rutina. O la pobre tiene más problemas auditivos que canas, que los tiene, o su gesto era una confirmación pasiva. Aunque la pobre no hiciera una paja en sus 53 años de matrimonio, no como su nieta la “jipi cuatro patas”, sabe que el guitarrista revolucionario es muy contrario a las ideas de sus queridos Francisco y José Antonio; por lo que es por todos sabido que la Mayte tiene lavado el cerebro y no sabe lo que dice.
Es decir, que en principio no negó mi pregunta trampa que contestó la reflexión de mi prima la implicada.
No sé, Mayte, como no sea una buena gallola…
Posted in Lo de fuera
